El mes de marzo se ha consolidado como uno de los periodos más dinámicos para el turismo cultural en el norte del Estado de México. Con la llegada de la primavera, distintos municipios de esta región se llenan de música, color y tradiciones populares a través de carnavales, ferias patronales y celebraciones comunitarias que atraen tanto a visitantes locales como a turistas provenientes de otras entidades del país. Estas festividades no solo fortalecen la identidad cultural de las comunidades, sino que también generan una importante derrama económica para comerciantes, artesanos y prestadores de servicios.
Municipios como Atlacomulco, Acambay, San José del Rincón, El Oro y Jiquipilco concentran buena parte de la actividad festiva, convirtiendo a esta zona en un corredor turístico de gran atractivo durante marzo.
Carnavales: música, comparsas y tradición viva
Los carnavales son uno de los principales motores del turismo regional en esta temporada. En Acambay, el carnaval suele realizarse durante la primera quincena de marzo, con desfiles de comparsas, música en vivo y la tradicional coronación de los reyes del carnaval. Las actividades se concentran principalmente en la cabecera municipal y en la plaza principal, donde se instalan escenarios y espacios para eventos culturales y familiares.
En San José del Rincón, el carnaval se celebra generalmente a mediados de marzo y destaca por la participación activa de comunidades mazahuas, cuyos trajes, danzas y expresiones culturales aportan un carácter distintivo a la festividad. Las comparsas recorren las calles del municipio y culminan en actos públicos en el centro, donde se realizan bailes populares y presentaciones artísticas.
El Oro, reconocido por su pasado minero y su arquitectura de influencia europea, también se suma a las celebraciones carnavalescas durante marzo. Las actividades suelen tener como sede el centro histórico y el teatro Juárez, combinando desfiles, música, eventos culturales y espectáculos nocturnos que atraen a visitantes interesados tanto en la fiesta como en el patrimonio histórico del Pueblo Mágico.
Ferias tradicionales y celebraciones gastronómicas
Uno de los eventos más representativos de la región es la Expo Feria del Pulque en Jiquipilco, que tradicionalmente se lleva a cabo del 14 al 22 de marzo. Esta feria tiene como sede principal la cabecera municipal y reúne a productores locales de pulque, artesanos y cocineras tradicionales. Además de la degustación de pulque natural y curados, el evento incluye actividades culturales, música regional, exposiciones artesanales y eventos familiares.
Esta feria no solo promueve una bebida ancestral profundamente ligada a la identidad del altiplano mexiquense, sino que también impulsa la economía local al dar visibilidad a pequeños productores y oficios tradicionales que forman parte del patrimonio cultural de la región.
Atlacomulco y su papel como centro regional
Atlacomulco se posiciona como uno de los municipios con mayor capacidad de atracción turística durante marzo. Sus festividades, que suelen desarrollarse entre la segunda y tercera semana del mes, incluyen ferias tradicionales, eventos artísticos, actividades deportivas y presentaciones musicales en espacios públicos como la explanada municipal.
Las autoridades locales han señalado que durante este periodo la afluencia turística puede incrementarse de manera significativa, beneficiando al comercio local y fortaleciendo la imagen del municipio como un punto estratégico para el turismo cultural en el norte del Estado de México.
Impacto económico y social de las festividades
Las celebraciones de marzo tienen un impacto directo en la economía regional. Restaurantes, mercados, comercios ambulantes, artesanos y prestadores de servicios turísticos encuentran en estas fechas una de las temporadas más activas del año. La ocupación hotelera en municipios cercanos también suele incrementarse, especialmente durante los fines de semana en que coinciden varios eventos.
Desde el punto de vista social, las festividades refuerzan la cohesión comunitaria. Muchas de las actividades son organizadas por comités locales, asociaciones civiles y autoridades municipales, lo que fomenta la participación ciudadana y la transmisión intergeneracional de tradiciones.
Recomendaciones para quienes planean visitar la región
Para quienes deseen disfrutar de los carnavales y ferias del norte mexiquense en marzo, se recomienda planear el viaje con anticipación, considerando fechas específicas, sedes y horarios de los eventos. Es aconsejable llegar temprano a las cabeceras municipales durante los días principales de celebración, así como respetar las costumbres locales y las indicaciones de seguridad.
Combinar la asistencia a distintos eventos en varios municipios permite tener una experiencia más completa, ya que cada localidad ofrece una visión particular de la tradición festiva de la región.
Turismo cultural como motor regional
Más allá del entretenimiento, los carnavales y ferias de marzo representan una expresión viva del patrimonio cultural del Estado de México. En ellos convergen historia, gastronomía, música y vida comunitaria, ofreciendo a los visitantes una experiencia auténtica y cercana. El norte del estado demuestra así que el turismo cultural, cuando se articula con las tradiciones locales, puede convertirse en un motor de desarrollo sostenible y en una oportunidad para revalorar la identidad regional.
Marzo es un mes clave para el turismo en el norte del Estado de México. A través de carnavales, ferias gastronómicas y celebraciones comunitarias, municipios como Atlacomulco, Acambay, San José del Rincón, El Oro y Jiquipilco ofrecen una propuesta turística diversa y profundamente arraigada en sus tradiciones.
Estas festividades no solo atraen visitantes, sino que fortalecen la economía local y mantienen vivas expresiones culturales que forman parte del patrimonio mexiquense. Visitar la región en esta temporada es una oportunidad para descubrir un México festivo, comunitario y lleno de historia.

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